El geólogo Francisco Lúcia habló en exclusivo con Multimedios Abaucán sobre el futuro del Proyecto Cortaderas Sur.
En una entrevista exclusiva con Multimedios Abaucán, el Gerente del Proyecto “Cortaderas Sur” de la empresa KABIL, el geólogo Francisco Lúcia, brindó precisiones sobre el inicio de operaciones en la zona cordillerana de Fiambalá y respondió a cada una de las inquietudes que surgen en la comunidad frente al avance de la actividad minera vinculada al litio.
Lúcia destacó que el comienzo de esta etapa representa un hecho estratégico para la compañía, cuyo objetivo es identificar, adquirir y desarrollar activos mineros claves a nivel global para garantizar el suministro de recursos críticos en la India. En este caso, el recurso en estudio es el litio, considerado esencial para la transición energética y la industria tecnológica mundial.
Actualmente, el proyecto se encuentra en una fase de exploración inicial, dividida en etapas bien definidas. En los próximos días se avanzará con la perforación de dos pozos de aproximadamente 800 metros de profundidad. Para sostener la logística se instalará un campamento con capacidad para unas 25 personas. El gerente fue claro al señalar que se trata de una instancia de alta incertidumbre geológica, ya que en el área solo se cuenta con información geofísica de superficie, no existen pozos previos y no se trata de un salar con presencia de salmuera visible. “Lo primero es encontrar salmuera”, enfatizó, dejando en claro que los resultados de esta etapa serán determinantes: si no se detecta salmuera en profundidad, el proyecto no continuará.
En cuanto a la inversión, estimó que esta primera fase demandará entre 2 y 4 millones de dólares. Sin embargo, evitó proyectar cifras a corto y mediano plazo hasta tanto no se confirme la presencia y calidad de la salmuera. Si los resultados fueran positivos y se detectaran concentraciones interesantes de litio, se avanzaría con nuevas perforaciones para estimar recursos y evaluar el método de extracción más adecuado.
Respecto al empleo, se prevé la incorporación de entre 20 y 30 personas en esta etapa inicial. Según explicó Lúcia, se buscará cumplir con la normativa vigente estableciendo que el 70% de la mano de obra sea local. La prioridad será Fiambalá; de no cubrirse los perfiles necesarios, la búsqueda se ampliará al departamento Tinogasta y luego al resto de la provincia. Entre los perfiles requeridos se encuentran ayudantes de limpieza y cocina, cocinero, encargado de mantenimiento, ayudante de perforación, perforista certificado, conductor de escolta y personal de Higiene y Seguridad.
Si bien no existe un convenio formal con la Municipalidad, el gerente confirmó reuniones con autoridades locales, quienes manifestaron el malestar existente por la falta de oportunidades laborales para vecinos en otros proyectos. En ese marco, adelantó que en las próximas dos semanas se abrirá una oficina de KABIL en Fiambalá y se realizará una charla informativa abierta a la comunidad. Allí se brindarán detalles técnicos y se recibirán inquietudes. Los interesados podrán acercar sus currículums personalmente o enviarlos por correo electrónico, indicando claramente el perfil al que postulan para facilitar el proceso de selección.
Sobre la transparencia en las contrataciones, Lúcia aseguró que se utilizarán criterios objetivos basados en competencias técnicas, entrevistas estructuradas y matrices de evaluación que asignarán puntajes a cada postulante, garantizando igualdad de condiciones.
En materia ambiental, indicó que se elaboró el Informe de Impacto Ambiental (IIA), actualmente en revisión por parte de los organismos de control del Estado provincial y presentado ante el Ministerio de Minería de Catamarca. En relación con el uso del agua, un tema especialmente sensible en la región, detalló que el recurso provendrá del río Chaschuil, con un consumo estimado inferior a 80 metros cúbicos diarios. Se establecerá un punto de captación cercano al refugio Pastos Largos y se llevará un registro diario del volumen utilizado. Además, se realizarán aforos mensuales y muestreos periódicos aguas arriba y aguas abajo del área de trabajo para monitorear las características físico-químicas.
El proyecto contempla la construcción de dos plataformas de perforación de aproximadamente 50 metros por lado, accesos desde la Ruta Nacional 60 y una planchada para el campamento en la zona de La Coipa. Según el gerente, el mayor movimiento logístico se dará durante el montaje inicial, mientras que luego se limitará a relevos de personal y abastecimiento. No están previstas mejoras viales en esta etapa, aunque aseguró que las áreas de trabajo estarán debidamente señalizadas y el personal recibirá capacitación para interactuar de manera segura con el corredor internacional hacia el Paso de San Francisco.
Consultado sobre el método de extracción y la posible instalación de una planta de procesamiento en la zona, Lúcia reiteró que aún no puede definirse hasta conocer las características químicas de la eventual salmuera. Todo dependerá de los resultados exploratorios.
En cuanto a la proyección estratégica, manifestó que la expectativa de KABIL es que Fiambalá se consolide como un núcleo operativo y logístico del litio en el oeste catamarqueño, con capacidad de abastecer servicios a nivel regional y nacional. En ese sentido, la empresa ya analiza propuestas de inversión social empresarial vinculadas a equipamiento para la tecnicatura en Química Minera y Procesos Mineros, la instalación de paneles solares en el KM0 y la implementación de clases de inglés orientadas a minería y turismo.
Frente a las preocupaciones ambientales y sociales expresadas por vecinos, el gerente sostuvo que la empresa comprende y respeta esas inquietudes y que cada impacto potencial fue evaluado en el IIA con medidas de control permanentes. “La minería, cuando se realiza con responsabilidad y transparencia, es un motor de crecimiento para la comunidad”, afirmó, subrayando el compromiso de trabajar bajo estándares internacionales de seguridad y ambiente.
Sobre la vida útil del proyecto, explicó que aún es imposible estimarla. Podría extenderse apenas seis meses si no se encuentra salmuera de calidad, o prolongarse por décadas si las características del recurso lo permiten.
Finalmente, al imaginar a Fiambalá dentro de diez años en un escenario de desarrollo consolidado del litio, Lúcia visualizó una ciudad convertida en polo de servicios mineros y logísticos de vanguardia, pero creciendo en armonía con la agricultura, la vitivinicultura y el turismo, pilares históricos de la economía regional.
De este modo, el Proyecto Cortaderas Sur inicia su camino en una etapa clave y cargada de expectativas, con la mirada atenta de toda la comunidad de Fiambalá, que seguirá de cerca cada avance de esta apuesta minera en plena cordillera catamarqueña.

