Rusia avanza en un desarrollo científico que podría cambiar para siempre la lucha contra el cáncer. La vacuna, creada por el Centro Gamaleya y la Universidad Sirius, será individual para cada paciente porque, como explica el director Alexánder Guíntsburg, no existen dos tumores iguales.
Basada en la tecnología de ARNm, esta vacuna entrena al sistema inmunitario para que reconozca y ataque las células tumorales y las que hacen metástasis, destruyéndolas sin generar inflamación ni daño en células sanas.
Actualmente, la vacuna está en fase de pruebas en animales, y se espera que en septiembre de 2026 comiencen los ensayos clínicos en humanos. El desarrollo comenzó en 2022 por el equipo que creó la Sputnik V, la vacuna rusa contra el covid-19.
Aunque cada dosis costará al Estado ruso alrededor de 3.000 dólares, el oncólogo jefe del Ministerio de Sanidad aseguró que la vacuna debe ser gratuita para todos los ciudadanos, garantizando acceso universal a esta esperanza para millones.
Guíntsburg pronostica que, en 10 o 15 años, la humanidad podrá vivir sin la amenaza del cáncer y que la manera en que entendemos esta enfermedad cambiará profundamente.

